Borrador
Querido P:
Decirte que me gustas estaba planeado para generar tranquilidad en mí. Ahora que te lo he dicho, no me puedo concentrar para hacer algo que no sea pensarte. Todo el día estoy en espera de tu mensaje, aunque sé que me escribes en la noche, cuando estás aburrido sin cosas que hacer. Quisiera que esa inversión de tu tiempo fuera porque me ves como yo te veo a ti. Pero, soy consciente que en esencia tú eres así; tan bueno, tan noble, tan lindo, que realmente todas las atenciones que recibo de tu parte solo son muestra de tu grandeza como ser humano e individuo. Es evidente que me duele que ese amor no sea correspondido, sin embargo sé que dolería aun más no saber de ti. Te conozco y en cada detalle reafirmo lo que siento. Ardo en deseos de ayudarte, que notes lo maravilloso que eres, lo lejos que puedes llegar y que, si lo deseas, el mundo será tuyo.
Te pienso de lunes a domingo, desde el amanecer hasta que consigo dormir, e incluso cuando duermo estás en cada sueño, haciendo nada pero consiguiendo todo de mí. No soy capaz de voltear esta inexistente página de nuestra historia de amor, porque cada palabra, cada pensamiento, rasgo y percepción loca que expresas provoca que me aferre a este fantasioso pedazo de papel.